Límulus

De la voz a la letra ideazapato libros de tradición oral


ideazapato es una editorial mexicana que publica relatos transmitidos por tradición oral, de distintas regiones del mundo. En su equipo colaboran narradores de historias e investigadores, junto con diseños que parten de la tradición impresa marginal y popular de los siglos XVI al XX.
Al cargo de la edición se encuentra José Manuel Mateo, doctor en Letras por la UNAM, y el proyecto gráfico corre por cuenta de Andrés Mario Ramírez Cuevas, diseñador e ilustrador. Ambos de desempeñan también como profesores universitarios. Tuvimos ocasión de entrevistarlos sobre sus libros y sobre la tradición oral en México.

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Límulus: En su blog se lee que Andrés Mario y José Manuel llevan trabajando muchos años juntos y que antes de crear ideazapato ya se habían dedicado al mundo editorial. ¿Cuáles fueron las motivaciones que los llevaron a fundar una editorial que se enfocara en la publicación de relatos de tradición oral?

ideazapato: Hubo más circunstancias que motivaciones; quiero decir, el trabajo, la amistad y las casualidades se sumaron antes de que nos planteáramos publicar bajo un mismo nombre editorial los libros en los que habíamos trabajado por nuestra cuenta y riesgo. En primer lugar, Andrés y yo preparamos En este cuento y El viaje del cordero…; entre uno y otro median al menos dos años. Con la intención de publicarlos, primero acudimos a varios editores y les mostramos las maquetas que habíamos preparado; de esos editores, dos eran amigos nuestros (y lo son todavía); a otros los conocíamos simplemente porque se dedican a publicar libros dirigidos a los niños y no eran (ni son) nuestros amigos. Lo cierto fue que unos y otros dudaron de que nuestros libros pudieran ser del gusto de los públicos y los lectores; nuestros amigos también nos dieron su opinión sobre la extensión y los formatos que habíamos elegido. Repensamos los dos libros y ajustamos varios detalles en función de las opiniones. En ese ejercicio de reflexionar sobre el trabajo realizado, me di cuenta de que teníamos el principio de una colección y no sólo dos títulos independientes. Fue ahí cuando le propuse Andrés que trabajáramos en tres títulos más, para redondear la idea de la colección, la cual, ante todo, tenía que combinar los métodos de trabajo y los intereses de dos ámbitos: el de los libros ilustrados y el de la investigación que se ocupa de la literatura popular y tradicional. Esos mundos ya estaban de alguna manera en nuestros dos primeros libros porque los textos habían surgido de una experiencia previa: yo había colaborado varios años en un proyecto sobre lírica tradicional hispánica y narrativa popular, de la Nueva España (el proyecto era coordinado por Mariana Masera y Enrique Flores y tenía la UNAM como sede). Creo que también en nuestros libros se incorpora el hecho de haber colaborado en varias publicaciones de divulgación de la ciencia.

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L: La categoría “tradición oral” es muy amplia, pues, partiendo de la premisa de que las narraciones se comunican oralmente, se pueden hacer varias distinciones (relatos que pertenezcan a determinadas épocas, culturas, situaciones, que se usen no sólo como entretenimiento sino como forma de conservar la identidad cultural o como admonición, etc.) ¿Qué entiende ideazapato por “tradición oral”?

i: Para nosotros la tradición oral es una forma de circulación de enunciados literarios que se configuran y transmiten en múltiples contextos: en la familia, en la comunidad, en la escuela… en fin donde quiera que se articulan las colectividades. Casi siempre la tradición oral prescinde de la figura del autor; quiero decir: esos enunciados literarios no adquieren importancia por la personalidad a la que están asociados sino por la significación y el sentido que las comunidades les imbuyen, de ahí que la figura del autor no sea relevante, pues hay una colaboración amplia y continua que al miso tiempo rebasa y enlaza las individualidades. Se trata además de formulaciones líricas o narrativas que puede aparecer, quedar en una especie de vida latente y luego volver a resurgir, ya sea en el mismo contexto o en otro.

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L: México es un país particularmente rico en tradición oral. ¿Podrían trazar un árbol genealógico de tradición oral mexicana? ¿Cuáles serían las ramas? ¿Partirían de un único tronco?

i: La tradición oral de México está vinculada con la tradición hispánica, con todo lo que ha sido contado en lengua española; sin embargo, en la medida en que el territorio pertenece desde hace más de mil años a las culturas surgidas en el continente americano, los poemas y relatos que circulan oralmente también articulan motivos, personajes y situaciones de los pueblos indígenas e incluso palabras distintas del español. También hay que tomar en cuenta que la propia tradición oral en lengua española ya está embebida de materiales narrativos y poéticos de otras partes del mundo y aun de las combinaciones culturales propias de la península hispánica, donde se sucedieron inmigraciones y asentamientos originarios de África y Oriente Medio, así como de celtas, germanos y, por supuesto, romanos. A lo que voy es que la tradición oral rebasa con mucho los ámbitos nacionales y las fronteras artificiales a las que estamos acostumbrados.

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L: Pero ideazapato ha publicado narraciones pertenecientes a otros países, otras culturas. ¿Cuáles fueron los aprendizajes obtenidos de la comparación entre los relatos del territorio mexicano y los de otros países? ¿Existen diferencias palpables entre unos y otros?

i: En realidad el nuestro no es tanto un trabajo teórico como un trabajo de lectura y de ensayar posibilidades con cada libro. Las narraciones de otros países que hemos publicado nos atrajeron por la historia misma, por su anécdota, sus personajes, su manera de desenvolverse, por su humor y, sobre todo, porque no hay finales felices sino contradictorios, paradójicos o inquietantes, lo que en nuestro caso siempre nos lleva a plantearnos preguntas sobre la vida y las relaciones que establecen las personas y las colectividades. Ahora bien, es verdad que entre poemas y relatos de diversas partes del mundo pueden establecerse paralelos y coincidencias temáticas y estructurales; lo difícil —como dice Stephen Reckert— es pretender establecer si eso se debe a arquetipos universales y más o menos permanentes, a los constantes intercambios y trasvases culturales, o bien, a los sustratos que se van acumulando históricamente, tanto en evidencias materiales como en la memoria de los pueblos. La tradición oral es un ámbito muy complejo al que nosotros sólo nos aproximamos con el deseo de compartir con otros lo que nos gusta, entusiasma o sorprende. Sirenas hay en Homero y en los relatos que hoy se cuentan en los márgenes del lago de Zirahuén, porque divinidades y entidades femeninas acuáticas las hay en múltiples culturas. No creo que debamos establecer necesariamente una precedencia cronológica o una influencia directa; hay historia, eso sí, y capacidad de comprensión narrativa y poética en todas partes.

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L: ¿Cuáles son las condiciones que deben darse para que se origine un relato que posteriormente se mantendrá de manera oral?

i: Creo que esta pregunta sólo puede responderse de manera retrospectiva; es decir, no creo que se puedan establecer las condiciones para que un relato permanezca en la memoria de la gente y en la historia cultural de un colectivo. Más bien podemos estudiar aquellos enunciados literarios que han llegado o que surgen entre nosotros y procurar establecer el itinerario que han seguido. Claro, esto es más bien el trabajo que realizan los estudiosos de la literatura de tradición oral y de la literatura popular; por eso nosotros procuramos consultarlos y partir de sus investigaciones para editar nuestros libros. Tal vez lo único que añadiría es que la tradición oral depende de la existencia y la configuración de la vida en comunidad, del diálogo y las expectativas, de la experiencia que surge de la relación con el mundo y las personas.

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L: Una de las características de la narración oral es que una historia no se cuenta siempre de la misma manera ni con las mismas palabras. Por lo tanto ¿cómo se decide cuál será la versión que quedará fijada en el texto?

i: Partimos de la idea de que no hay una versión original ni definitiva; tal vez ni siquiera una versión que sea mejor que otra. Frente a las versiones lo que se experimenta es una inclinación, una especie de coincidencia anímica que nos lleva a optar. Ahora bien, lo que sí es posible distinguir son las versiones de tradición oral y las formulaciones populares de las creaciones folclorizantes y popularizantes, es decir, de los artefactos verbales que ciertos autores configuran retomando elementos y estructuras populares, mas no con la idea de mantenerlas sino de adecuarlas sin atender a las tendencias históricas que dichos elementos y estructuras han seguido. Muchos de esos artefactos corresponden a las recopilaciones de leyendas, donde, en realidad, hay poco de tradición y mucho de escritura autoral. La tradición más o menos mantiene núcleos de significación y asociaciones que independientemente de quién cuente o cante dan por resultado variantes de una misma anécdota o un mismo sentido, los cuales no dependen del sujeto que enuncia sino de los significados culturales que operan en una colectividad. Muchas veces, en las creaciones folclorizantes lo que opera es un criterio de normalización de lo popular, de adecuación de las estructuras y los asuntos a un modelo literario que valora positivamente la originalidad y las divisiones claras entre géneros. En la tradición todo aporte tiende a fortalecer el relato o el poema colectivo no a reforzar la personalidad ni el estilo del innovador. Desde luego, pasa que los poemas y relatos de ciertos autores han conseguido incorporarse al repertorio popular justamente porque han logrado asimilarse al discurso colectivo; poco a poco su nombre desaparece y sus creaciones empiezan a circular de boca en boca o de mano en mano, pues la tradición también circula por escrito y de manera impresa.

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L: En una de las presentaciones del libro de Margit Frenk, Entre la voz y el silencio: La lectura en tiempos de Cervantes, preguntamos a Frenk cuál sería la solución al problema de las variantes de los poemas (es decir, cómo imprimir un libro en el que se pudieran apreciar todas las versiones sin darle mayor jerarquía a una) y respondió que la herramienta indicada para ello era internet. ¿Han considerado explorar este medio?

i: Pienso que la intención de Margit Frenk es ofrecer en internet un repertorio aun más monumental que el ya publicado por ella en dos ocasiones. El Nuevo corpus de la antigua lírica popular hispánica reúne versiones que han sido organizadas bajo un principio que permite dar cuenta de una riqueza poética casi infinita. De entre las versiones recopiladas se escogieron alrededor de 2700 que funcionan como texto base a partir de las cuales se consignan las variantes, así llamadas por aparecer en diversas fuentes o por presentar discrepancias respecto del texto base, es decir, respecto de la variante que sirve como referencia. Tal estrategia, evidentemente ayuda a condensar en un número razonable de páginas un número ingente de poemas (el Nuevo corpus tiene, sin contar los índices ni la bibliografía, 1780 páginas). Si se incluyeran todas la variantes completas (en el Nuevo corpus sólo se indica la palabra o el fragmento que varía respecto de cada texto base), se multiplicarían exponencialmente las páginas necesarias y resultaría incosteable editar una obra de tales dimensiones. En internet ese problema se resuelve y además brinda a los estudiosos la posibilidad de conocer completa cada variante. Creo que se gana, en ese sentido, lo que se pierde en síntesis, la cual es, desde mi punto de vista, una más de las virtudes del trabajo de Margit Frenk. No sólo nos ofrece un resultado de investigación sino una manera de pensar la lírica tradicional a partir de sus admirables logros de síntesis y organización.

Para nosotros publicar en internet o hacer libros electrónicos (cualquiera que sea la forma concreta de la denominación, siempre que se refiera a artefactos literarios dependientes del flujo de electrones o de dispositivos electromagnéticos) no es todavía una opción porque, precisamente, todavía queremos ejercitar nuestra capacidad para elegir. Como editores no estamos obligados a dar cuenta de la totalidad sino a presentar el producto de nuestras elecciones sencillamente como eso: como una alternativa que intenta asumir las funciones del anfitrión. Por otra parte, está claro que el libro impreso en papel se encuentra en una fase que sólo aparentemente es terminal. Tal vez nos pase lo mismo que a los miniaturistas que pintaban retratos: habremos de menguar tanto como ellos decayeron cuando nació la fotografía. En ese proceso pasaron dos cosas: el miniaturista desapareció de plano, se convirtió en artista o se volvió un fotógrafo con una acumulación de experiencia que no tenían los fotógrafos que nacieron gracias a esa tecnología; lo que a fin de cuentas nos mantendrá como editores será nuestra experiencia vital y cognoscitiva, no el medio tecnológico que nos avasalla. Y habría que añadir que sólo en apariencia la edición digital es más ecológica como algunos pretenden; basta echar un vistazo a los basureros de computadoras y teléfonos celulares, a la bazofia visual que llena las pantallas y al ruido conceptual y efectivamente físico que producen los artefactos. Con todo, tal vez alcancemos a hacer libros digitales cuando la tecnología esté madura para ello. Hoy mismo, con las herramientas disponibles, hay quienes han conseguido producir trabajos notables, pero nosotros todavía estamos en el proceso de imaginar lo que se podría hacer.

L: José Manuel, ¿cuál es tu libro favorito de Ideazapato y por qué?

i: Deja que haga una mínima paráfrasis de Efraín Huerta, y no porque sea su centenario sino porque viene al caso:

de los de ideazapato no tengo un libro preferido, porque,
después
de todo
todos
han sido
el libro
de
mi
vida

(variantes: todas || amor).

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Distribución y ventas: Cristina Álvarez de la Borbolla [Ediciones Tecolote] Juan Cano 180, San Miguel Chapultepec, 11850, México D.F. Teléfonos: (01 55) 5272 8139 y 5276 5558. Correo electrónico: alvarez@edicionestecolote.com



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